24.2 C
San Luis
viernes, marzo 5, 2021

Whatsapp: 2665 123260

Inicio Internacional España: el rey Juan Carlos se instala en República Dominicana

España: el rey Juan Carlos se instala en República Dominicana

Abandonó la Zarzuela el domingo tras escribir una carta a su hijo, anunciándole que se iba por los escándalos que le pesan.

De la Zarzuela a República Dominicana, paso a paso, así fue el itinerario del rey emérito de España, Juan Carlos I, hasta su exilio en un paraíso caribeño, perseguido por numeroso escándalos de corrupción.

La Casa Real hizo público este lunes la intención del rey Juan Carlos I de abandonar España para liberar de presión a Felipe VI. La Vanguardia ha podido saber que el rey emérito abandonó Zarzuela el domingo tras escribirle la carta a su hijo, anunciándole que se iba. Pasó la noche en la localidad pontevedresa de Sanxenxo, lugar que ha frecuentado durante los últimos años para navegar a velar. El lunes por la mañana viajó en auto hasta Oporto y desde allí voló rumbo a la República Dominicana.

La intención de Juan Carlos I es la de alojarse en una residencia en el complejo Casa de Campo, en La Romana, una de las playas más hermosas del mundo, durante unas semanas.

Su estancia tendrá carácter temporal ya que no se trata de instalarse en este destino definitivamente, sino que como mencionó en la carta remitida a su hijo, el viaje corresponde a su “voluntad de trasladarse, en estos momentos, fuera de España”.

Los Fanjul, una conocida familia muy adinerada de Latinoamérica gracias a plantaciones de azúcar, actuarán de anfitriones durante la estancia del padre del Rey en la República Dominicana.

Juan Carlos detalló en su carta que se trasladaba fuera de España “ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada”. No aclaraba en la carta cuál sería su destino o qué hará, tan solo que permanecerá a disposición de la Fiscalía del Tribunal Supremo.

“He sido Rey de España durante casi 40 años y, durante todos ellos, siempre he querido lo mejor para España y para la Corona”

Qué dice la carta

En la carta, que encabeza con un “Majestad, querido Felipe”, Juan Carlos escribe: “Con el mismo afán de servicio a España que inspiró mi reinado y ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada, deseo manifestarte mi más absoluta disponibilidad para contribuir a facilitar el ejercicio de tus funciones”.

Tres párrafos con los que busca acabar o, al menos, rebajar, la presión a la que en las últimas semanas, desde diversos sectores, incluido el Gobierno, se ha estado sometiendo a la Zarzuela y al propio rey Felipe.

En su carta, el rey Juan Carlos señala que, “guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey, te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España”, para a continuación añadir que es una decisión tomada “con profundo sentimiento, pero con gran serenidad”.

“He sido Rey de España durante casi 40 años y, durante todos ellos, siempre he querido lo mejor para España y para la Corona”, indica. El rey Juan Carlos se despide de su hijo así: “Con mi lealtad de siempre. Con el cariño y afecto de siempre, tu padre”.

Vista del complejo hotelero Casa de Campo./ EFE

Vista del complejo hotelero Casa de Campo./ EFE

El comunicado del rey Juan Carlos cierra, por el momento, la crisis provocada por las constantes presiones recibidas en la Zarzuela para que el Rey tomara una decisión sobre su padre.

La aparición, en diversos medios, de informaciones relativas a la existencia de cantidades de dinero que el anterior monarca no habría declarado, además de dudarse de su origen, alentó desde diversos sectores que el actual jefe del Estado despojara a su padre de su tratamiento de rey y que incluso lo expulsara de la familia real.

romana-dominicana

Fuentes bien informadas siempre sostuvieron que sería el propio Juan Carlos de Borbón quien tomaría una decisión, y la única posible era abandonar la Zarzuela y cualquier dependencia estatal para vivir de modo privado en un domicilio particular.

La posibilidad de residir en España fue la primera opción, pero el propio rey Juan Carlos entendió que de ser así le resultaría muy difícil conservar sus rutinas y solo se resolvería parte del problema.