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Con el virus controlado, la economía de China vuelve a crecer

El alza en exportaciones y niveles de consumo demuestran que, si se logra superar la crisis sanitaria, es posible lograr un rápido repunte.

BEIJING — Mientras la mayor parte del mundo lucha contra la pandemia, China muestra una vez más que es posible un rápido repunte económico cuando el virus está bajo control.

La economía china aumentó 4.9 por ciento en el trimestre de julio-septiembre en comparación con el mismo periodo del año pasado, informa la Oficina Nacional de Estadísticas del país. Eso hace que China casi vuelva al crecimiento del 6 por ciento que reportaba antes de la pandemia.

Un mayor gasto del consumidor es parte de la estrategia de crecimiento de China, pero enfrenta retos. Tienda Gucci. Foto: Carlos Garcia Rawlins/Reuters.

Un mayor gasto del consumidor es parte de la estrategia de crecimiento de China, pero enfrenta retos. Tienda Gucci. Foto: Carlos Garcia Rawlins/Reuters.

Muchas de las principales economías del mundo han salido de las profundidades de una contracción de la primavera pasada, cuando los cierres provocaron que la producción cayera de manera abrupta. Pero China es la primera en reportar un crecimiento que supera significativamente al del año pasado en esta época.

La ventaja de China podría agrandarse aún más en los próximos meses. Casi no hay transmisión local del virus ahora, mientras que EE.UU. y Europa enfrentan otra ola de casos.

La expansión significa que China dominará el crecimiento global, con al menos el 30 por ciento del crecimiento económico mundial este año y en los próximos años, dijo Justin Lin Yifu, asesor del Gabinete, en una reciente conferencia de prensa del gobierno.

Las empresas chinas representan una mayor porción de las exportaciones mundiales, fabricando productos electrónicos de consumo, equipos de protección personal y otros bienes de gran demanda durante la pandemia.

Y China ahora compra más mineral de hierro de Brasil, más maíz y cerdo de EE.UU., y más aceite de palma de Malasia. Eso ha revertido en parte la caída en picada de los precios de las mercancías en la primavera pasada y suavizado el impacto de la pandemia en algunas industrias.

Sin embargo, la recuperación de China ha ayudado menos al resto del mundo que en el pasado porque sus importaciones no han aumentado tanto como sus exportaciones. Este patrón ha creado empleos en China, pero ha frenado el crecimiento en otros países.

La recuperación económica china también ha dependido durante meses de enormes inversiones en carreteras, líneas de trenes de alta velocidad y otra infraestructura. Y en semanas recientes, el país ha visto el inicio de una recuperación en el consumo interno.

La creciente recuperación también pudo verse en las estadísticas económicas sólo para septiembre. Las ventas minoristas subieron 3.3 por ciento el mes pasado respecto al año anterior, mientras que la producción industrial subió 6.9 por ciento.

El modelo de China para restaurar el crecimiento podría no resultar atractivo para otros países. Decidida a mantener en cero o casi cero la transmisión local del virus, China ha recurrido al rastreo de su población por teléfono celular, al cierre de barrios y ciudades durante semanas y costosas pruebas masivas.

El repunte chino también viene acompañado de debilidades, en particular un aumento de la deuda general este año a una cantidad equivalente a un tercio de la producción total de la economía.

Otro riesgo para la recuperación de China es su fuerte dependencia de las exportaciones. Los líderes chinos reconocen que las exportaciones son cada vez más vulnerables a tensiones geopolíticas. Los cambios en la demanda global también podrían amenazar a las exportaciones, al tiempo que la pandemia golpea a economías extranjeras.

Xi Jinping, líder de China, ha puesto énfasis en la autosuficiencia, estrategia que requiere expandir las industrias de servicios y la innovación en la manufactura, además de permitir que los residentes gasten más.

Pero empoderar a los consumidores ha sido un desafío de mucho tiempo en China. La mayoría de los chinos se ven obligados a ahorrar para la educación, la atención médica y la jubilación debido a una débil red de seguridad social.

Michael Pettis, profesor de Finanzas de la Universidad de Pekín, dijo que mientras personas de otros países respaldadas por subsidios gubernamentales sigan recurriendo a China en busca de productos durante la pandemia, “veremos un resurgimiento del conflicto comercial, y no sólo entre EE.UU. y China, sino global”.