9 C
San Luis
domingo, julio 21, 2024
InicioInternacionalFinlandia ya es miembro de la OTAN: ¿Qué significa?

Finlandia ya es miembro de la OTAN: ¿Qué significa?

El país se convierte en el miembro Nº 31 de la Alianza Atlántica. Un revés para Rusia en plena guerra en Ucrania. Algunas claves.

La bandera de Finlandia ondea desde este martes entre las de Estonia y Francia en el cuartel general de la OTAN en Evere, un distrito al noreste de Bruselas. La Alianza Atlántica asume así a su Estado miembro 31, que pidió el ingreso, junto a Suecia, después de que Rusia atacara a Ucrania.

Los suecos deberán esperar a que Turquía levante su veto, probablemente después de las elecciones turcas del mes de mayo.

El ingreso de Finlandia es la prueba del error estratégico que Moscú cometió al atacar a Ucrania. Si entre los objetivos oficiales de la guerra estaba el impedir que el país se uniera a la OTAN para no tener más fronteras directas con la Alianza Atlántica, la entrada de este nuevo Estado supone que Rusia y la OTAN pasarán de tener 1.205 kilómetros de frontera directa a tener casi 2.600 kilómetros.

El lunes, el secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, anunció: “Mañana acogeremos a Finlandia como el miembro 31º” y se dirigió al líder de Rusia, Vladimir Putin: “El presidente Putin entró en guerra con el objetivo oficial de tener menos OTAN y obtiene exactamente lo contrario”.

El presidente finlandés Sauli Niinistö agradeció a los otros 30 Estados miembros y aseguró que “Finlandia será un aliado fuerte y capaz, comprometido con la seguridad de la Alianza”.

Funcionarios de la OTAN, este martes, durante una ceremonia por la entrada de Finlandia a la alianza, en su sede central de Bruselas, Bélgica. Foto: APFuncionarios de la OTAN, este martes, durante una ceremonia por la entrada de Finlandia a la alianza, en su sede central de Bruselas, Bélgica. Foto: AP

La amenaza de Rusia

Rusia anunció el lunes que reforzará ese flanco. El viceministro de Asuntos Exteriores, Alexander Grouchko, dijo que las Fuerzas Armadas rusas trasladarán más capacidades a sus regiones occidentales y noroccidentales. Según un cable de la agencia Ria Novosti, Grouchko dijo: “En caso de despliegue de fuerzas y de otros medios de otros miembros de la OTAN en territorio finlandés tomaremos medidas suplementarias para la seguridad militar de Rusia”.

La adhesión de Finlandia a la OTAN es un giro de 180 grados en su política de Defensa y Seguridad. El país, que resistió militarmente a la Unión Soviética en los años 30 del siglo XX aunque tuvo que ceder su región de Carelia, fue forzado por las grandes potencias a mantenerse neutral durante toda la Guerra Fría.

Moscú no atacó a Finlandia a cambio de que esta no entrara en las estructuras occidentales: la OTAN y la por entonces llamada Comunidad Económica Europea. Las potencias occidentales aceptaron ese pacto de caballeros, que se tomó sin que los finlandeses pudieran decidir por su cuenta. Esa neutralidad no fue voluntaria sino una forma de evitar ser objetivo militar soviético.

El fin de la Guerra Fría llevó a Finlandia a unirse en 1994 a la Unión Europea pero se mantuvo alejada de la OTAN. Los partidos de derechas estaban a favor y los de izquierda en contra, mientras la población estaba dividida.

El ataque ruso contra Ucrania hizo que la inmensa mayoría del arco parlamentario y la gran mayoría de la población cambiaran de idea y vieran con buenos ojos el ingreso en la Alianza Atlántica. Una primera ministra socialista, Sanna Marin, ha sido la responsable de recorrer el camino de la adhesión, que ha durado menos de un año, de mayo pasado a este martes.

Qué cambia en la Alianza Atlántica

La adhesión de Finlandia refuerza a la OTAN en varios aspectos militares. La Alianza Atlántica gana presencia en el Báltico, un mar que poco a poco, salvo la pequeña salida de San Petersburgo, se va convirtiendo en mar interior de la OTAN. También gana profundidad estratégica.

Los altos mandos nunca lo han reconocido oficialmente pero temieron no poder defender a las repúblicas bálticas en caso de ataque. No hay grandes contingentes militares extranjeros en su territorio y sus Fuerzas Armadas son muy pequeñas. Finlandia da una plataforma externa muy útil en un caso de agresión sobre esos tres países.

El nuevo miembro de la Alianza no llega con las manos vacías y como dijo el año pasado su ministra de Exteriores Tytti Tuppurainen, el país pretende ser “un recurso, no una carga”.

Con apenas 5,5 millones de habitantes y 12.000 soldados profesionales, tiene a 870.000 personas en la reserva que han recibido formación militar y puede movilizar inmediatamente a 280.000. Su capacidad artillera, necesaria para defender una frontera terrestre con Rusia que supera los 1.000 kilómetros, es de las mayores de Europa.

Su Marina está especializada en operar en el Báltico y en el Ártico y tiene una Fuerza Área muy potente para el tamaño y la economía del país. En diciembre de 2021 encargó a Estados Unidos 64 aviones de combate F-35 para reforzar y modernizar su Fuerza Aérea. El país gasta ya este año el 2,5% del PBI en Defensa como exige la OTAN.

Los militares finlandeses llevan años participando en misiones de la OTAN y en sus maniobras militares. Asisten con regularidad a reuniones con sus homólogos de Estados miembros, y sus Fuerzas Armadas son totalmente compatibles por material y munición con los demás Estados miembro de la Alianza Atlántica.

Noticias Relacionadas

mas leido