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miércoles, abril 24, 2024
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París en llamas y toda Francia radicalizada tras el “decretazo” de Macron para aprobar su reforma jubilatoria: ¿Y ahora qué?

Hay protestas en todo el país. El gobierno aparece aislado, debilitado y con la amenaza de una moción de censura que será votada el lunes.

París ardió en la noche del jueves y Francia está sumergida en una brutal crisis política y social, con imprevisibles resultados y una profunda radicalización. La decisión del gobierno de Emmanuel Macron de aprobar la reforma de las jubilaciones que retrasa la edad de retiro de 62  64 años, sin votar en el Parlamento y con la aplicación del artículo 49,3 de la Constitución,como un decreto presidencial, radicalizó al país y atravesó los partidos políticos.

El gobierno aparece aislado, debilitado y con la amenaza de una moción de censura que será votada el lunes, que puede terminar con el gobierno de la primera ministra Elizabeth Borne.

Hoy las protestas continúan en el interior del país y han cortado el Periférico, que circunvala a la capital francesa. Una novena jornada de movilización fue anunciada para el 23 de marzo. Habrá movilizaciones este fin de semana porque consideran que la reforma se va a obtener como “una negación democrática”.

Ardió París

París en llamas en la noche del jueves. Comenzó en una espontánea manifestación en la plaza de la Concorde, frente a la Asamblea Nacional, al lado del Palacio del Eliseo y la embajada norteamericana, tras la decisión de aplicar en la Asamblea Nacional el artículo 49,3, anunciado por la primera ministra Elizabeth Borne, en medio de un caos y cantos de La Marsellesa. La protesta se extendió. Terminó con más de 250 detenidos, incluidos varios Chalecos Amarillos y uno de sus líderes.

Pallets de madera arden durante una protesta contra el proyecto de ley de reforma de las pensiones en la Plaza de la Concordia. Foto: APPallets de madera arden durante una protesta contra el proyecto de ley de reforma de las pensiones en la Plaza de la Concordia. Foto: AP

Primero era una protesta salvaje, sin autorización. Después llegó la violencia. Cañones de agua, gases lacrimógenos, enfrentamientos cuerpo a cuerpo con la policía, corridas y comenzaron los incendios.

Un escenario dantesco frente a la Asamblea Nacional en medio de la bronca y la decepción. Docenas de ómnibus cargados con pasajeros y vehículos atrancados en los Campos Elíseos a causa del fuego y la represión. Turistas aterrados buscando refugiarse en bares que cerraban sus puertas.

El 70 por ciento de los franceses, más allá de las líneas políticas, se opone a esta reforma jubilatoria. El 56 por ciento rechaza la aplicación del 49.3.

Seis mil personas se autoconvocaron frente a la Asamblea cuando la primera ministra Elizabeth Borne, una tecnócrata, anunció ante la asamblea la aplicación del 49,3. Una decisión que autoriza la Constitución. La marcha no estaba permitida y pidieron su disolución. Pero un juez la autorizó en nombre de la protesta democrática.

Primero era una protesta salvaje, sin autorización. Después llegó la violencia.. Foto: Thomas Samson / AFPPrimero era una protesta salvaje, sin autorización. Después llegó la violencia.. Foto: Thomas Samson / AFP

Con pintura negra, dos jóvenes escribían en las paredes de madera de una obra en construcción en la plaza de la Concorde: “El despectivo, el niño rey, andate”. “Macron, dictador”.

Tachos de basura incendiados

Todo ardía, incentivado por los tachos de basura de una semana de huelga y las barreras de plástico, que la alcaldesa de París ha distribuido en toda la ciudad para bloquear las calles e instalar bicisendas.

Los tachos de basura desbordaban las calles tras una semana de huelga de los recolectores. La alcaldesa Anne Hidalgo se negaba a requisar los empleados para recoger la basura por razones de salubridad, en medio de una pila de deshechos podridos a la intemperie ,con olor inmundo, ratas, ratones, palomas y cuervos, como en una escena de un film de Hitchcock.

La basura desborda en París. Foto: ReutersLa basura desborda en París. Foto: Reuters

Los tachos sirvieron para alimentar las hogueras, que le daban al área más turística de la ciudad una imagen dantesca en la noche del jueves.

“Al menos se espantan las ratas”, aseguraba una portera en la rue Royal, al lado de la Concorde.

Era el primer día de primavera y los parisinos desafiaron el racionamiento eléctrico de las vidrieras. Se instalaron en las terrazas de los cafés discutiendo la crisis mientras su ciudad era un caos, con un infernal embotellamiento de tráfico para escapar del área.

Escenas del caso, en la noche del jueves en París. Foto: Alain Jocard/ AFPEscenas del caso, en la noche del jueves en París. Foto: Alain Jocard/ AFP

Protestas en todo el país

Este viernes la situación se extendía a todo el país. Miles de personas caminaban por las vías del tren en Toulon y el sur del país. El Periférico que rodea a Paris fue cortado a la altura de la puerta de Clignancourt. Nadie podía pasar.

La gente espontáneamente se dirigía a las plazas de las grandes ciudades. En la Gare de Lyon, la estación de tren más importante de París hacia el sur, ardían rollos de cables. En Nantes reforzaron la policía. Se tensó en Rennes, en Bordeaux, en Lille.

La CGT, el segundo sindicato de Francia, llamó a una acción en la mañana del viernes contra el recurso del 49.3 y organizaron “barreras filtrantes en los puntos de acceso a París: la puerta de Italie, Clignancourt y Montreuil”, anunció la central obrera en un comunicado.

Sindicalistas cortan las vías del tren, en Bordeaux. Foto: MEHDI FEDOUACH / AFPSindicalistas cortan las vías del tren, en Bordeaux. Foto: MEHDI FEDOUACH / AFP

La refinería Total de Normandie se detuvo y es la más grande de Francia. Las medidas de fuerza se va a hacer sentir a medida que la protesta contra la aplicación del 49.3 se radicaliza y quiere forzar a retroceder al gobierno.

En Dijon, maniquíes con las caras de los miembros del gobiernos fueron quemados en la plaza pública anoche. Allí estaban las caras de Emmanuel Macron, la primera ministra Elizabeth Borne, el portavoz Olivier Veran en la Plaza de la República de la capital de Bourgogne.

“Enorme violencia”

El ministro del interior Gérald Darmanian describió esta mañana “la enorme violencia” sobre los “símbolos del estado”, “las permanencias parlamentarias en el interior del país, las casas de los prefectos”. Mencionó a Albi, Marsella, Nantes, Rennes y el corte de corriente en la casa del diputado Bruno Retailleau.

"Voy a estar muerto para cuando me jubile", dice el cartel de un manifestante en Rennes. Foto: JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP“Voy a estar muerto para cuando me jubile”, dice el cartel de un manifestante en Rennes. Foto: JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP

Cuando los diputados pedían protección ante las amenazas, el ministro dijo :”Tocar a un parlamentario es tocar la república”. Dijo que “la policía y la gendarmería están allí para proteger a los elegidos del pueblo”.

“La oposición es legítima, las manifestaciones son legítimas. El Bordel o la “bordelización” de la violencia no lo son”, anunció el ministro del Interior.

Las requisiciones de los trabajadores de la basura se ha iniciado en la mañana de este viernes para comenzar a levantar la basura, que ha transformado a París en una ciudad insalubre. El gobierno acusa a Anne Hidalgo de no haber “querido adoptar su responsabilidad”. Es el prefecto de la policía, Laurent Nuñez el que lo ha llevado a cabo.

Montañas de basura en París. Foto: Bertrand Guay / AFPMontañas de basura en París. Foto: Bertrand Guay / AFP

Gobierno aislado: ¿Y ahora qué?

El gobierno aparece aislado, debilitado, bloqueado y sin salida gloriosa. La moción de censura se tratará el lunes. Y la propone un grupo de 20 diputados independientes, a quienes se han sumado todos los otros partidos, que han bajado la suya.

Macron amenaza con disolver el Parlamento. El resultado es que puede ganar la ultraderechista Marine Le Pen. La primera ministra Borne puede caer e inmolarse en la crisis. La cólera atraviesa los partidos y las generaciones.

Es un caos todo en una reforma mal comunicada, mal negociada con los sindicalistas, que votaron a Emmanuel Macron para que ganara la segunda vuelta presidencial ante el avance de Le Pen y hoy se sienten traicionados.

Desintegración política

Macron tuvo la posibilidad de negociar con los sindicatos socialdemócratas moderados porque la CGT ha perdido fuerza. Se negó. No los recibió. Se intercambiaron cartas, como le gusta al rey Carlos de Gran Bretaña. Hoy el jefe de estado no tiene fuerza y tampoco tercer mandato. Pero dejará una Francia más fracturada que nunca, en una crisis socio política peor que la de los Chalecos Amarillos y con la posibilidad de que sea recuperada por el populismo xenófobo de Marine Le Pen.

Macron argumenta que si no prolongaba la edad legal de la partida en jubilación a 64 años, las cajas estarían vacías y no podría financiar el sistema por repartición que funciona en Francia. El quería evitar esa caída.

Edad jubilatoria en la Unión Europea

Pero sus intenciones han terminado en un fiasco político, que en un narcisista como el presidente francés va a enturbiar su legado historico. Su victoria “es a lo Pirro”y en ella ha cometido serios errores de análisis. Ni siquiera en la mañana previa a la votación pudo contar con los votos necesarios para su aprobación e inmoló a su primera ministra en la aplicación del 49,3.

Los Republicanos conservadores, que defendieron durante años la reforma a los 65 años, se dividieron frente a ella y han quedado ahora entre la fragmentación o la disolución.

Nupes, el partido de Jean Luc Mélenchon, que abusó de la obstrucción parlamentaria, abandonó su moción de censura para apoyar la de los diputados independientes al igual que Marine Le Pen. Hay una peligrosa desintegración política y una imprevisible y peligrosa revuelta en Francia.

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